Tierra
lacustre por sus caudalosos ríos e innumerables lagunas; el estado de Tabasco
se localiza al sureste de la República Mexicana junto al Golfo de México.
Posee una serie de paisajes de rica policromía en donde los variados verdes
de su vegetación contrastan con los encendidos tonos de sus flores exóticas
y el azul intenso de su cielo. Cuna
de la cultura madre de mesoamérica; Tabasco es historia: los vestigios
de los olmecas con sus colosales esculturas, son punto de partida obligado para
el buen entendimiento de la civilización Maya, la cual tuvo también
varios asentamientos en el territorio tabasqueño. Además,
la riqueza geográfica de esta tierra traslada al visitante a zonas casi
inexploradas de selvas, grutas y cascadas. ¡Y que decir de la originalidad
de su folklore, de la belleza de sus artesanías y el deleite de sus platillos
regionales! Todo
ello apoyado por una moderna infraestructura hotelera, así como desarrolladas
vías de comunicación terrestres y aéreas para ofrecer las
más amplias comodidades al visitante de este acogedor estado mexicano.
Tabasco lugar
donde la tierra está húmeda, es el significado en náhualt
del nombre de este Estado de la República Mexicana. En su territorio cubierto
por una exuberante vegetación boscosa y selvática, se han descubierto
importantes zonas arqueológicas y es muy probable que aún existan
muchas más por descubrir. Por lo pronto, proveen de valiosos datos a arqueólogos
y visitantes. Además
de esto, sus artesanías, fiestas y ferias, son otros elementos muy importantes
para conocer a Tabasco o volver a visitarlo, utilizando los servicios e infraestructura
turística de inmejorable calidad disfrutando además de la cordial
y natural hospitalidad de los tabasqueños. Tabasco
lugar donde la tierra está húmeda, es el significado
en náhualt del nombre de este Estado de la República Mexicana. En
su territorio cubierto por una exuberante vegetación boscosa y selvática,
se han descubierto importantes zonas arqueológicas y es muy probable que
aún existan muchas más por descubrir. Por lo pronto, proveen de
valiosos datos a arqueólogos y visitantes. Además
de esto, sus artesanías, fiestas y ferias, son otros elementos muy importantes
para conocer a Tabasco o volver a visitarlo, utilizando los servicios e infraestructura
turística de inmejorable calidad disfrutando además, de la cordial
y natural hospitalidad de los tabasqueños. VILLAHERMOSA
- REGIÓN DEL CENTRO Capital
del Estado. Fundada en el siglo XVI por los españoles; la ciudad capital,
Villahermosa se proyecta hoy ante los ojos del visitante como un centro de urbanización
y progreso que, pese a su modernidad, ha sabido respetar el rico acervo cultural
que posee y que constituye uno de sus mayores atractivos. Orgullo
de la capital tabasqueña, es el Parque Tomás Garrido Canabal -de
espléndida arquitectura moderna rodeado por el marco natural de la Laguna
de las Ilusiones-, donde en sus márgenes se encuentra ubicado el Parque
Museo de la Venta que exhibe en un ambiente de exuberante vegetación, las
piezas más representativas de la cultura olmeca, -riqueza arqueológica
de Tabasco-. Otra
colección digna de admirarse es la que ofrece el Museo Regional de Antropología
Carlos Pellicer Cámara, en cuyas salas se presentan impresionantes manifestaciones
de las culturas olmeca y maya, así como una magnífica muestra de
piezas originales procedentes de las restantes culturas mesoamericanas. Además,
muy cerca de este museo se encuentra la Laguna de la Pólvora en cuyas riberas
hay un bello parque de cascadas artificiales, miradores, palapas y cafetería.
Un paseo típico
es el recorrido por la ribera del río Grijalva a bordo del barco Capitán
Beuló, en cuyo restaurante pueden paladearse los mejores platillos de la
cocina internacional así como la exquisita y original comida tabasqueña.
En el centro
de la ciudad, se recomienda la visita al Museo de Cultura Popular (localizado
en una construcción del más puro estilo tabasqueño), en donde
se pueden apreciar interesantes manifestaciones etnográficas, además
de contar con una biblioteca especializada y una tienda de artesanías.
Mención
especial merece el Centro de Interpretación de la Naturaleza, mejor conocido
como YUMKÁ, que significa duende que cuida la fauna y la flora.
En este lugar de aproximadamente 101 has. de extensión, el visitante tendrá
la oportunidad de recorrer los distintos paisajes de selva, sabana y laguna que
conforman al estado tabasqueño, así como admirar los ejemplares
de la selva tabasqueña, así como de Asia, África y otras
especies poco comunes en el zoológico del mismo Centro. Adicionalmente,
Villahermosa ofrece al visitante lugares tales como el Museo de Historia Natural,
la Biblioteca José María Pino Suárez, la Casa Museo Carlos
Pellicer, el Planetario Tabasco 2000, la Casa de los Azulejos, la Zona Luz, el
Parque la Choca y el Reloj Floral entre otros. Finalmente,
cabe destacar que por su situación geográfica en la región
del centro del estado, Villahermosa cuenta con una ubicación privilegiada
que permite al visitante desplazarse en breves recorridos, hacia los lugares de
mayor interés de cada una de las regiones de este territorio. Agua
Selva y Zona Arqueológica Agua
Selva, fantástico complejo hidrológico integrado por múltiples
arroyos que dan origen a más de 40 cascadas. En esta región se encuentra
la zona arqueológica Zoque de Malpasito, donde además de la Gran
Plaza y Juego de Pelota, hay 60 petrograbados. Es
en el estado de Tabasco en donde encontramos los vestigios más importantes
de la cultura madre de mesoamérica: la cultura olmeca. Cultura de gente
enigmática que dio comienzo a la planificación urbana en América
y a quién debemos la invención de la escritura jeroglífica-ideográfica,
así como el complejo juego del ritual de la pelota. Acercarnos
a la cultura olmeca, no sólo nos permite conocer la civilización
más antigua de América, sino que además, nos da un punto
de partida fundamental hacia el entendimiento de la cultura maya, fuertemente
influida por los olmecas. LOS
OLMECAS Parque
Museo de la Venta Ubicado
en la ciudad de Villahermosa; este parque-museo es el único sitio arqueológico
prehispánico que ha sido trasladado de su lugar de origen (La Venta
en Huimanguillo, Tabasco) para ser reubicado en un bellísimo parque recreativo
al aire libre, en donde conviven libremente con los visitantes algunos ejemplares
de la más típica fauna local. En
el Parque Museo La Venta, el visitante podrá admirar la colección
más grande y representativa de piezas olmecas con sus colosales cabezas
monolíticas de más de treinta toneladas de peso y sus estelas de
piedra con jeroglíficos. LOS
MAYAS Comalcalco
A tan solo 57
kms. de Villahermosa se encuentra la zona arqueológica maya de Comalcalco,
cuyas edificaciones del período clásico tardío de esta cultura,
siguen siendo de las más asombrosas de la región. Mientras que en
otros lugares los templos están hechos de piedra, en Comalcalco están
construídos con ladrillos. De hecho, Comalcalco significa en la casa
de los ladrillos; debido a la falta de piedra en el área, los mayas
elaboraron su propio material a base de arena, barro y concha de ostión
para edificar su centro religioso. Pomoná
A 185 kms.
de la capital del estado se localiza la zona arqueológica de Pomoná.
Este lugar que data del período clásico maya, tiene por lo menos
cinco edificios de considerable tamaño; siendo el más importante
el del Templo principal ubicado en el conjunto uno. En esta zona se podrán
admirar esculturas de piedra que son célebres por su gran calidad. La
Magia de lo Natural Para
los amantes de la naturaleza, Tabasco representa un verdadero paraíso terrenal;
de ahí que se le nombre el edén de la República
Mexicana. Aquí
el visitante podrá contemplar paisajes únicos de ríos, lagunas
y cascadas, rodeados por una vegetación exuberante en la que destacan los
vibrantes colores de la flor del framboyán, del guayacán o del macuilís,
así como la exótica fauna tropical. Quien
visite Tabasco no puede dejar de descubrir esta riqueza natural, misma que se
deja admirar en cada una de las regiones del estado. REGIÓN
DE LA CHONTALPA Además
de contar con algunas de las más importantes zonas arqueológicas
del Estado, la región de la Chontalpa ofrece recorridos de gran atractivo
turístico. En
el municipio de Huimanguillo estuvo situado originalmente el asentamiento olmeca
de La Venta y aún quedan allí algunos vestigios que pueden ser admirados,
así como un museo de sitio con piezas de gran interés. También
en el mismo municipio, son dignas de visitarse la laguna de El Rosario, las cascadas
de Las Flores y la zona ecoturística y arqueológica de Malpasito.
Por su parte,
el municipio de Cárdenas posee hermosísimas lagunas, con bellas
isletas como la de El Pajaral, cubiertas de manglares que son refugio de un sinnúmero
de especies de aves. Y
en el municipio de Comalcalco, mejor conocido como la Perla de la Chontalpa,
el viajero no sólo podrá admirar la zona arqueológica maya
de Comalcalco, sino que podrá también visitar la hacienda cacaotera
aledaña y asistir en su taller artesanal, al proceso productivo del chocolate.
Finalmente, en
el municipio de Paraíso (a 19 kms. de Comalcalco), el paseante podrá
disfrutar del esparcimiento que ofrecen los múltiples balnearios de este
lugar costero. En este municipio, merecen especial mención los manglares
de El Bellote y Puerto Ceiba, que el visitante podrá recorrer en lancha
para así contemplar uno de los más bellos paisajes del estado. REGIÓN
DE LA SIERRA Junto
al importante rol que ocupa el petróleo en esta región tabasqueña,
sobresalen también sus bellezas naturales. En los alrededores del municipio
de Macuspana abundan las lagunas y los ríos, destacando las cascadas de
Agua Blanca, así como las grutas del mismo nombre en el ejido Las Palomas.
En el municipio
de Tacotalpa se encuentran los pintorescos poblados de Tapijulapa y Oxolotán;
en este último se encuentra un convento Dominico del siglo XVI, único
monumento colonial en el estado. En los alrededores de la zona, se sitúan
las aguas sulfurosas de Villa Luz así como las grutas de Poaná y
Cuesta Chica. En
el municipio de Teapa no se puede omitir la visita a las Grutas de Coconá.
El recorrido, de aproximadamente medio kilómetro, consta de ocho salas
de caprichosas formaciones en donde se pueden apreciar figuras fantásticas
de formación natural que ¡son un reto a la imaginación! Muy
cerca de las grutas, el viajero podrá detenerse en el parador turístico
de Puyacatengo a fin de refrescarse en sus aguas cristalinas. REGIÓN
DE LOS RÍOS En
la región de Los Ríos, resulta de sumo interés trasladarse
al municipio de Tenosique para descubrir nuevos atractivos, como la zona arqueológica
de Pomoná y el imponente cañón de Boca del Cerro. Cabe
mencionar que Tenosique es punto de partida del famoso Maratón del Mundo
Maya, que se realiza año con año durante el mes de mayo, en los
ríos Usumacinta y Grijalva. En
el municipio de Balancán, la zona arqueológica de Reforma y las
cascadas del mismo nombre, así como las lagunas de Tamarindo y Agua Fría,
constituyen también un valioso atractivo turístico. Y
para quienes gustan del reposo y del mar, el municipio de Centla cuenta con grandes
extensiones playeras como Miramar, Pico de Oro, Playa Azul y El Bosque. Por otra
parte, este municipio tiene el orgullo de contar con los famosos Pantanos de Centla,
los cuales han sido declarados Reserva de la Biósfera, con sus más
de 300,000 has. de superficie. Tradiciones
y Folklore Tabasco
posee una serie de tradiciones y fiestas llenas de encanto. Entre estas manifestaciones
de la cultura popular, destacan en particular: Los
desfiles de barcos y carros alegóricos que se presentan en la ciudad capital
durante la feria regional del mes de abril. Los
nacimientos y el paseo de La Rama que junto con las posadas, se celebran
en los días navideños. La
Pesca de la Sardina en las grutas de Villa Luz, (rito a través
del cual los lugareños rinden homenaje al dios de la cueva, solicitando
cosechas abundantes para el año venidero) y el Vía Crucis
en Tapijulapa; ambos en el transcurso de la Semana Santa. Los
rezos a los fieles difuntos, que se llevan a cabo en diversos municipios durante
el mes de noviembre. Dentro
del folklore regional, no podemos omitir las tradicionales danzas cuyos orígenes
se remontan a la época de la conquista, y entre las cuales se recomiendan
especialmente: La
danza de El Caballito Blanco, que representa el combate de los indígenas
tabasqueños contra los españoles en la batalla de Centla, surgiendo
el asombro de los indios quienes pensaban que el jinete y su caballo eran un mismo
ser. Se baila en Tamulté de las Sabanas, región Centro, el 4 de
octubre y en Quintín Aráuz, municipio de Centla, los días
4 de julio y 15 de agosto. La
danza de El Pochó, de origen precolombino, la cual está
considerada como la más bella y misteriosa de Tabasco. Esta
danza de incontables personajes entre los cuales: cojoés, prochoveras y
tigres, simbolizan la purificación del hombre en su lucha entre el bien
y el mal, concluyendo con la muerte de El Pochó -o dios maligno-, quien
es vencido y quemado el martes del carnaval. Se baila del 19 de enero al martes
de carnaval en Tenosique. Gastronomía
Los ingredientes
de la cocina tabasqueña convierten a ésta en una de las más
exóticas y originales del país, pues emplea condimentos pocos usados
en otras cocinas tales como la hoja de chipilín o de chaya y el chile amashito.
Tabasco, es el
único lugar en el mundo en donde el visitante podrá degustar platillos
tan sorprendentes como el pejelagarto, la tortuga en sangre o en salsa
verde; el armadillo en adobo; el tepescuintle; así como una extensa variedad
de peces y mariscos. También,
el viajero sediento podrá saborear típicas y refrescantes bebidas
como el pozol (a base de maíz y cacao), el refresco de pitahaya, el agua
de matalí y por supuesto el chocolate, el cual fuera para el Emperador
Azteca Moctezuma II el alimento de los dioses. Y
qué decir de los postres a base de cacao, mango, coco, nance... ¡Una
auténtica delicia! Esto sin olvidar el plátano -uno de los principales
productos de exportación del estado- y fruto indispensable en la mayoría
de los platillos tabasqueños. Artesanía
La gran habilidad
y sensibilidad de los artesanos tabasqueños se refleja en una artesanía
variada y de gran belleza. Debido
a la vegetación selvática de la zona, son numerosos los artículos
de cestería en donde destacan los sombreros de palma y los muebles de mimbre,
así como las extraordinarias jícaras labradas en filigrana. También,
dada la importancia que históricamente ha cobrado el transporte fluvial
en la región; los artistas tabasqueños reproducen a pequeña
escala una típica embarcación llamada cayuco, labrada
en una sola pieza de madera. De igual manera, los ribereños elaboran objetos
en piel de pescado y sapo.
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