Guerrero
es uno de los estados más ricos en atractivos naturales, culturales, lugares
históricos y cuna de héroes nacionales. Es una bella región
dotada de facinantes escenarios naturales como el paradisiaco puerto de Acapulco,
de bellas playas y un sinfin de diversiones. Ixtapa-Zihuatanejo es la combinación
perfecta de ambientes, donde lo moderno y espectacular de sus instalaciones complementa
el paisaje costeño. El
estado es afortunado al poseer una de las ciudades coloniales más bellas
del país: Taxco, muestra viviente de la arquitectura virreynal, cuyos edificios
civiles y religiosos son testigos mudos de un pasado legendario. Otros de los
tesoros del Estado, es la enorme gama de manifestaciones culturales, que visten
de color y movimiento a sus pueblos todos los días del año. Las
manos de su gente han sabido dar forma y contenido a la materia para realizar
la obra utilitaria y artística que es reconocida tanto en el extranjero
como en el país: las artesanías.
MUSEOS
Museos La
creación de museos en Guerrero es un medio que fortalece la identidad,
son un instrumento que apoya en sistema educativo, son guardianes del patrimonio,
son difusores de los valores, en suma son decisivos en la formación de
una identidad y una conciencia histórica en la población. Museo
de la Platería Ubicado
en el inmueble conocido como el Patio de las Artesanías en la ciudad de
Taxco de Alarcón, se localiza este espacio museográfico, destinado
a ofrecer al visitante una visión de este arte. Resultado
de la unión de los esfuerzos de Antonio Pineda, reconocido platero taxqueño
ganador de diversos premios tanto nacionales como internacionales, quien durante
años dedicó esfuerzos y capital hasta lograr conjuntar una serie
de piezas de plata de diversos autores logrando formar una magnífica colección
representativa del arte de la platería nacional. El
gobierno del Estado ofrece todo su apoyo y recursos para la creación de
este Museo y el Instituto Nacional de Antropología se encarga de aportar
los servicios museográficos. Es Así como en 1988 durante la celebración
de la Feria Nacional de la Plata, se inauguró el Museo de Platería.
Al iniciar el
recorrido de imágenes tomadas de algunos códices prehispánicos,
nos muestran aspectos del trabajo de los metales en esa época, el cual
logró grandes alcances entre las culturas indígenas, pueblos que
en base de técnicas altamente perfeccionadas lograron grandes manifestaciones
en los trabajos de vaciado, laminado, la filigrana y la cera perdida entre otros.
Representando
estas labores encontramos una máscara que representa a Xipe-Totec dios
de los orfebres, de las flores y la primavera. Este
Museo cuenta con una colección de piezas originales de Guillermo Spratling,
artífice del desarrollo platero de Taxco al implantar, nuevos caminos (diseños,
comercialización) para el crecimiento de esta industria. El
museo en sus exposiciones, muestra un traje de Charro, colección de Enrique
Figueroa cuya botonadura es un bello ejemplo de la habilidad del artesano platero.
Una vitrina central
custodia un tablero de ajedrez, obra de Antonio Pineda, impresionante por su diseño
y elaboración en el cual las piezas representan el encuentro entre los
españoles y la cultura indígena. Esta pieza ha logrado premios internacionales
representando a la República Mexicana. Se puede admirar una serie de monedas
de plata. Entre estas destacan las diseñadas y acuñadas por Filiberto
Gómez en Campo Morado, Mor., a donde fue llevado por las fuerzas zapatistas
durante la Revolución Museo
Histórico de la Bandera Siendo
Iguala la ciudad que el 24 de febrero de 1821 vio nacer la primera Bandera Nacional,
elaborada por el sastre José Magdaleno Ocampo, es también la ciudad
que da albergue al Museo Histórico de la Bandera, ubicado en la plaza principal.
Este espacio muestra una colección de réplicas de estándares
significativos en la historia de nuestro país. Inicialmente
se encuentran facsímiles de algunos códices: El Mendocino donde
se representa la fundación de México Tenochtitlán; el Florentino
que muestra el asedio de que fue objeto la ciudad; el Lienzo de Tlaxcala donde
se admira a grupos militares aztecas o con sus estandartes; el Azcatitlán
que representa la llegada de Cortés a México y aparece un soldado
que porta una bandera donde aparece como emblema el Espíritu Santo. Siguiendo
un orden cronológico entre las banderas podemos distinguir las siguientes:
El estandarte utilizado por Cortés con la imagen de María
Santísima Coronada de oro y de doce estrellas. El estandarte de la
colonia virreinal y que aunque con algunos cambios se conservó durante
3 siglos de ocupación. Asimismo,
se exhiben mapas que muestran los lugares donde se realizaron batallas a favor
de salvaguardar nuestra soberanía. Fotografías de personajes históricos:
Juárez, Melchor Ocampo, José María Iglesias, Vicente Guerrero,
Iturbide, etc. Documentos: tales como leyes, reglamentos y el Acta de Independencia
del 28 de septiembre de 1821, así como un escudo actual acompañado
del decreto respectivo. Finalmente
un mural, obra de pintores guerrerenses, nos ilustra las tres etapas definitivas
en favor de la Independencia. La firma del Plan de Iguala, el Abrazo de Acatempan
y la entrada del ejército Trigarante. Museo
de la Historia Social de Taxco Siglo XX Museo
ubicado en la ciudad guerrerense de Taxco de Alarcón en la llamada Casa
Borda, una construcción del siglo XVIII, mandada a construir por un minero
que hizo fortuna en estas tierras, don José de la Borda, de donde toma
su nombre. El
edificio en su fachada principal da al Zócalo, conocido también
como Plaza Borda. La fachada posterior forma parte de la conocida Plazuela de
Bernal y es en esta donde se encuentra el Museo. En este espacio se muestra al
visitante el ser y el quehacer del pueblo de Taxco, que en el curso del presente
siglo ha dejado testimonio de sus manifestaciones arquitectónicas que aunadas
a sus reconocidos monumentos, le han significado sus características especiales
a la ciudad. Casa
Museo Ignacio Manuel Altamirano Situada
en la ciudad de Tixtla. Dentro de la plazuela de Santiago Apóstol, se localiza
a la casa que habitaron, el escritor, caudillo y político liberal Ignacio
Manuel Altamirano y su familia durante el siglo pasado. Catalogado
dentro de los Museos de sitio, la Casa Museo de Ignacio Manuel Altamirano, es
el medio por el cual se rinde homenaje a este intelectual mexicano cuya obra rebasó
los límites del país para obtener el reconocimiento internacional.
Este espacio
contiene un acervo de textos históricos, en la cual figuran obras de enciclopedistas
y juristas liberales de su época. La
Casa Museo Altamirano tiene en exhibición una colección de objetos
personales de Altamirano, entre los cuales se incluyen, su pistola, su espada
y su bastón. Fotografías, bustos y esculturas algunas de las cuales
se encontraban en su tumba en San Remo, Italia. En
el recorrido por el Museo se puede observar un gran acervo compuesto por oleos,
grabados, litografías y otras manifestaciones artísticas de su época.
También
se puede admirar monedas y estampillas conmemorativas. Así mismo existe
una colección de sus obras así como de la basta nómina de
estudios relativos de su obra y su vida. Museo
del Palacio Legislativo Este
museo se encuentra en Chilpancingo de los Bravo, ciudad capital del estado, en
el vestíbulo del actual palacio legislativo. Este
espacio está compuesto por dos áreas, en la primera muestra el Escudo
Nacional, se localizan facsimilares de los principales documentos que durante
la guerra de independencia fueron expedidos en el hoy Estado de Guerrero, así
tenemos: los Sentimientos de la Nación dado por Morelos y presentado en
esta ciudad en el año de 1813 durante la celebración del célebre
Congreso de Anáhuac, en el se exponen en forma precisa y sumaria los principios
más avanzados de la guerra de Independencia. En
la segunda sala se muestran facsimilares de documentos trascendentales en el desarrollo
del Estado. Al frente se exhibe el Escudo del Estado, y el decreto para la erección
del Estado de Guerrero, expedido el 27 de octubre de 1849, por José Joaquín
de Herrera, entonces Presidente de la República. Se
exhibe en esta sala el facsímil del Plan de Ayutla, documento donde está
suscrito el plan revolucionario en contra del gobierno de Santa Anna con el propósito
de instaurar la República, adjunto se puede observar un facsímil
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, cuyas
bases se localizan en el documento anterior, resultado del Congreso Constituyente
reunido en la ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917 y que contiene
el proyecto mexicano de nación, producto de los anhelos del pueblo a través
de canales democráticos. Museo
de la Minería Realizado
con motivo de la conmemoración de cinco siglos de la minería en
México, este espacio museográfico se integra por tres salas; está
ubicado en la comunidad de Tehuilotepec, municipio de Taxco. Se encuentra albergado
en la casa que fue propiedad de uno de los primeros mineros de esta región:
Don Manuel de la Borda. En
la sala que ilustra la minería prehispánica se puede observar a
través de facsimilares de algunos códices, la habilidad, recursos
técnicos y sensibilidad artística de los artesanos de la época,
hace hincapié en el significado que tuvieron los metales para la conquista,
se explica lo que fue la minería en esa época y del desarrollo que
se logró con esta actividad en la economía de la Nueva España.
Existen ilustraciones
de Colón, Cortés y un plano del rancho de Apetlanca Morelos en 1777;
se muestra por medio de gráficas las leyes que han sido dictadas desde
1519 hasta nuestros días. Leyes como las dictadas por los Habsburgo y por
los Borbones. A
través de las vitrinas se exhiben títulos y documentos de compra
y venta de minas; libros de ordenanzas y planos de yacimientos de minerales. Así
como un tronco de árbol en forma de escalera que utilizaban los mineros
antiguamente para bajar a las minas. Bajo
el tema de la riqueza mineral de nuestro territorio una sala muestra
los diferentes sitios metalúrgicos, las diversas técnicas y procedimientos
utilizados durante la extracción de metales, los procedimientos de selección,
las labores de molienda y una tabla de estadísticas, son mostradas bajo
el título: la tecnología al servicio de la minería,
la acompañan la ilustración de la Mina del Pedregal de Taxco en
1860. Museo
de Arte Teatral Este
espacio se instala en Taxco como parte del Programa de Museos y Festivales. En
el se muestran los antecedentes, el presente y el futuro del teatro en el aspecto
social, económico, político y cultural, a través de cédulas,
gráficas y maquetas. Museo
de la Judería El
propósito de la creación de este espacio es mostrar el desarrollo
de un pueblo, cuya historia dio lugar al nacimiento de una de las grandes, religiones
del mundo: el judaísmo. Gente
de este pueblo llegó a habitar en la Nueva España y el estado de
Guerrero, asentándose en Taxco y principalmente en el poblado de Juliantla.
Museo de la
Plástica El
acervo de este espacio está formado por una colección de grabados.
Entre los autores se encuentran destacados nombres como: David Alfaro Siqueiros,
Carlos Mérida, Rufino Tamayo, Chavéz Morado, Federico Cantú,
Arnol Belkin, Posada, Julio Prieto, por mencionar sólo algunos. Esta
colección cuyo número supera los 1,200 ha sido conjuntada por el
señor Amador Lugo, Artista Taxqueño, quien en un gesto generoso
lo ha puesto a disposición del Gobierno del Estado, con el fin de fomentar
la cultura en beneficio de la población guerrerense. Actualmente este número
se ha enriquecido con aportaciones del Instituto de Artes Plástica.
FIESTAS, DANZAS
Y TRADICIONES Tradiciones,
Costumbres y Creencias Llamamos
tradición a todo aquello que un pueblo ha aprendido de generación
en generación, a través de los padres, los abuelos, los viejos.
Las tradiciones en ocasiones son enseñanzas que se repiten, como refranes
y dichos; o que se cuentan, como las fábulas historias y leyendas; que
se practican como los ritos ceremoniales para pedir la lluvia; alejar a los malos
espíritus; recibir y despedir a los difuntos el día dedicado a ellos.
Plantar las cruces, realizar los funerales o las bodas, etc. Hay
tradiciones que se conservan en secreto, como las formulas para curar, hacer limpias,
embrujar, comunicarse con el diablo o con los muertos etc. Algunas
de estas tradiciones guerrerenses también pertenecen a otros Estados, a
la nación o a varias naciones. Por
ejemplo vale la pena mencionar por su nombre propio a las siguientes tradiciones:
Fábulas del coyote y el conejo, del piojo y la pulga, del zopilote, del
gavilán y del tlacoache. Leyendas,
como las del cerro de Bermeja, la Tecampana, de la laguna de Tixtla, del Tecóatl,
de tantas peñas, pozas, cuevas, barrancos, manantiales y árboles.
Historias y cuentos
de aparecidos: del chamuco, de duendes, de cihuas, héroes, santos, brujos
y nahuales. Recetarios
de medicina popular que la gente aplica todos los días, recetarios de comidas
y bebidas. Las
costumbres son hábitos sociales que determinan los comportamientos de los
miembros de la comunidad en el seno de familia, en la calle, el mercado, las visitas,
las reuniones y demás casos de convivencia social. Las costumbres establecen
como vestir para cada ocasión, como saludar, como dirigirse a las personas.
Los nacimientos,
los bautizos, los santos y cumpleaños, los matrimonios y fallecimientos
van acompañados, invariablemente de sus correspondientes costumbres. Muchas
de estas no son exclusivas ni originarias de Guerrero, sino compartidas con otros
estados y países. La
costumbre de festejar a alguien o algo con música, flores, cohetes, obsequios,
comida, bebida y a veces, con danzas, repiques de campanas y fuegos pirotécnicos,
está muy generalizada. La
costumbre de ir a las cumbres, a principios de mayo, a pedir la lluvia para la
siembras, tienen origen prehispánico y varía de población
en población. Cuando
esta imploración no da resultado, los agricultores, en junio, acuden a
los templos para llevar las imágenes de los santos en procesión
al campo. También lo hacen para cesar las lluvias cuando son demasiado
abundantes. Otras
costumbres, consisten en ir en agosto a los maizales a cortar y asar elotes o
preparar el delicioso elopozole y salir a espantar el hambre Otra
es la del 29 de septiembre, cuando amparados por el arcángel Miguel, salen
a quemar al Malo con la flor seca del pericón y luego se ponen,
detrás de las puertas, cruces protectoras, con flores frescas. Obsequiar
pozole y mezcal en las fiestas, con mole verde o rojo con tamales o atoles, chalupas,
barbacoa, son costumbres respectadas. Las
procesiones y escenificaciones de la Semana Santa; los cumpleaños con mañanitas
guerrerenses o los papaquis en Tixtla; las bodas de Costa Grande, donde los invitados
tienen que pagar lo que consumen; los velorios por la banda de música;
las peleas de tigres en Zitlala o los porrazos de tigres en Tixtla,
y la costumbre de ir al pozole los jueves en Chilpancingo. La
gente acepta como verdaderos, hechos, personajes, lugares, promesas y otras cosas
que la ciencia, la lógica o el sentido común rechazan. Esas son
las creencias: difuntos aparecidos, duendes y chaneques, el diablo o los diablos,
nahuales, santos, cihuas (como chihuatatayotas de Tixtla o la llorona) o la imagen
que sale del nicho durante la noche para aliviar a un enfermo o para salvar a
alguien de un peligro, y regresa en las madrugadas con las ropas enlodadas o cubiertas
de zetas y cardillos. Los nocturnos pactos con Satán; los encantos
que se abren en una peña, en una cueva, en una poza del río. En
fin, la gente cree en muchas otras cosas: En las curaciones maravillosas en el
poder de los brujos y brujas, en la magia, en los conjuros, etc. Las
danzas están formadas por conjuntos que se identifican con un nombre y
en algunos casos también por su lugar de origen. Se caracteriza por llevar
un vestuario especial, bailar rítmicamente con pasos propios y los conjuntos
de ballet más modernos, de una coreografía. Las danzas tradicionales
se presentan por lo general en festividades religiosas y en conmemoraciones cívicas.
Así, son
famosos los conjuntos de los Tlacololeros, de Chilpancingo, Tixtla
y Chichihualco; los Tigres, de Zitlala, Almolonga, Tixtla y Apaxtla;
los Siete Vicios, de Chilapa; los Aguileros, de Ixcateopan;
los Pescados, y los Machos de Costa Chica; los Diablos,
Tecuanes, Moros, Manueles, Gachupines,
Maizos, Tejoneros, Zopilotes y el Palomo,
de San Miguel Teloloapan. En años recientes se ha incorporado la danza
de los Chinelos, procedente del estado de Morelos. Por
lo que respeta a los bailes típicos regionales, podemos mencionar, entre
otros, al Zapateado de Tierra Caliente; la chilena y el
fandango costeño, en las dos costas del Estado. Respecto
a conjunto de ballet folklórico que se desempeñan en forma más
organizada y profesional, en la actualidad se cuenta con uno en Tixtla, el Vicente
Guerrero, y dos en Chilpancingo, el Citlalli y el Xochicalli. El
ballet folklórico Vicente Guerrero, con sede en Tixtla, está
dirigido por el Prof. José Luis Alcaraz. Inicio sus actividades profesionales
dentro de la danza tradicional mexicana, hace veinticinco años. El Prof.
Alcaraz, egresado de la Academia de la Danza Mexicana, dependiente de la Investigación
y Difusión de la Danza Mexicana, A. C., delegación Guerrero. El
ballet Vicente Guerrero, es patrocinado por la Casa de la Cultura Margarito
Damián Vargas de Tixtla, dependiente del Instituto Guerrerense de
la Cultura. A la fecha, ha obtenido diversos reconocimientos por el Gobierno del
Estado e Instituciones de Cultura del País. Grandes
foros y escenarios han sido testigos del repertorio de danzas guerrerenses y nacionales,
por lo cual se ha hecho merecedor de primeros lugares en concursos en el ámbito
estatal y nacional. Guerrero
en diversas ocasiones ha sido invitado especial para participar en programas de
televisión y festivales de cobertura nacional e internacional. En
Ballet Folklórico Citlalli, cuyo significado es estrella,
nace en el año 1976, depende del Departamento de Difusión Cultural
de la Universidad Autónoma de Guerrero, lo dirige el profesor y coreógrafo
Alfredo Mancilla Flores; a la fecha ha realizado giras por Nicaragua, Chile y
Argentina. Los
intercambios realizados con Universidades y Centros de Danzas han servido para
el montaje coreográfico el cual ha lucido en todos los foros y escenarios
culturales del estado y de México entero. El
ballet Citlalli ha cosechado varios premios en la entidad guerrerense
y hace poco tiempo en Argentina recibió el primer lugar en el encuentro
internacional de folclor. También se presentó en el conocido y extinto
programa Siempre en domingo y en otros programas de televisión.
Los 18 años
de actividad han servido para que la Universidad Autónoma de Guerrero le
otorgue la responsabilidad del departamento de difusión cultural y la Dirección
del Centro Cultural Universitario Ignacio Manuel Altamirano. El
Ballet Xochicalli inició sus actividades en octubre de 1977,
presentándose por primera vez en público el 20 de noviembre del
mismo año, con el apoyo, en aquellos tiempos, de la señora Lucía
Alcocer de Figueroa esposa del entonces Gobernador del Estado, Ing. Rubén
Figueroa Figueroa. En
abril de 1978, se crea el Ágora Fonapas Chilpancingo, el cual se incorpora
para representar, hasta la fecha, el Gobierno del Estado. Xochicalli
significa casa de las flores. Durante los 17 años de vida artística,
ha participado en diversos festivales en la república mexicana y en el
extranjero, tales como el de la Habana, Cuba, en 1992, y el de Santiago de Cuba,
en 1993; por lo cual ha obtenido diversos premios y reconocimientos. Su fundador
y Director, el Prof. Juan Carranza Soriano se ha especializado en Danza folklórica
en la escuela Especial de Bellas Artes de Tepic, Nayarit. En la actualidad es
Jefe del Departamento de Fomento Cultural, del Instituto Guerrerense de Cultura.
Danzas En
el Estado de Guerrero, independientemente de que se practican diversas corrientes
musicales que conllevan, muchas de ellas, danzas y bailes modernos. Danza
de los Tlacoloteros Se
considera que esta Danza es propia de la Región Centro del Estado. Su tema
principal es la Agricultura; los tlacololes (terrenos cultivados de maíz),
tienen un dueño que se llama el Tlacololero, que para ahuyentar al nagual
o tigre malo, se valía del chirrión, cuyo sonido simboliza el trueno.
En esta danza
toman parte 15 personajes, además del Pitero, o sea: El Maíz, el
Salvador, el Tlacololero, el Tepachero, el Tellolero, el Tecorrelero, el Jitomatero,
el Chile Verde, el Ventarrón, el Rayo Seco, el Colmenero, el Frijolero,
la Maravilla, el Xocoyotillo y el Tigre. Esta
danza generalmente se baila en Chichihualco, Taxco, Iguala, Atlixtac, Jaleaca,
Ocotito y Acapulco, pero puede ser representada en cualquier otro lugar donde
sea invitado el grupo. Danza
del Tecuani o de los Tecuanes La
Palabra Tecuani proviene del náhuatl que significa en español
algo que come. La danza es una representación que describe
las fechorías del tigre, el cual caza y da muerte a un venado, por lo que
se representan los esfuerzos de varios danzantes por capturarlo. En esta danza,
algunos personajes son heridos por el tigre y son curados por el doctor.
Al final el tigre es muerto por los cazadores y su piel es devorada por los zopilotes.
Los personajes
de esta danza utilizan una máscara generalmente de piel de becerro, con
bigote y barba hechos con los pelos de crin de caballo, menos los cuatro zopilotes
que se visten de negro. Generalmente,
esta danza se baila en Tuxpan, ciudad Altamirano, Huitzuco etc. Danza
de los Diablos Los
orígenes de esta danza se remontan a la época colonial, como una
manifestación de la evangelización de las misiones que querían
inculcar a los indios los conceptos básicos de la religión cristiana,
así como una nueva concepción de los valores del bien y del mal.
En esta danza existen dos personajes principales: la muerte y el lucifer. Además,
aparecen cuando menos 6 parejas de diablos y de diablas y 2 o 3 bufones llamados
huesquistles. En
el baile, el diablo mayor está golpeando una quijada de burro, rítmicamente;
al mismo tiempo, encabezando una fila, aparece la diabla, quien lleva una tonadilla
musical con una guitarra que es la que sirve de acompañamiento a la danza.
Otro diablo hace sonar rítmicamente una caja de madera. Esta
danza se representa, principalmente en: Tixtla, chilapa, Chilpancingo, etc. Danza
de los manueles Su
origen se remonta a fines del siglo XVIII y su contenido es para criticar las
costumbres de la clase social alta. Esto era para que la clase humilde pudiera
descargar públicamente su rencor hacia la gente que la humillaba y explotaba.
La vestimenta es la de aquellos tiempos, utilizando todo lo que parece adecuado
a los fines de esta danza. Danza
de los Gachupines. Esta
danza se refiere a los españoles radicados en nuestro país. Los
danzantes llevan en la mano un pañuelo grande, con el cual, a la hora de
ejecutar sus movimientos, golpean con él, acompasadamente el aire del frente
de la cara, con este abaniqueo indican los movimientos que hacían los gachupines
para espantar los mosquitos. Su
vestuario es de: saco, pantalón y zapatos de color negro, gorra o cachucha,
la mascara con rasgos semejantes a los de la raza blanca, y cigarrillo en la boca,
simulando el puro que los españoles suelen fumar. Danza
de los siete vicios. Esta
danza enseña gráficamente a distinguir entre el bien y el mal, supuestamente
trabados en eterna lucha. Participan
en esta danza: el fraile, el jugador, el estudiante, la quinceañera, el
enamorado y la muerte. Los danzantes establecen entre sí, diálogos
con relatos especiales y bailan por parejas el tema musical que se les destina.
Esta danza se
realiza en los municipios de Chilapa, Tlapa, etc. Danza
de los Pescados Se
le da este nombre por sus participantes que llevan terciado del hombro derecho
hacia el lado izquierdo una sarta de pescaditos de madera, pintados de colores.
Su objetivo es
interpretar la actividad de los hombres que se dedican a la pesca; por su vestimenta,
los danzantes tratan de representar a las personas nativas de las costas grande
y chica de Guerrero, su atuendo se compone de: Pantalón largo, huaraches,
camisa de manta, faldas sueltas, máscara negra (simulando el color moreno
de los costeños) con señales de profundas cicatrices producidas
por las comunes riñas, y sombrero de palma de uso diario y machete de cinta
hecho en la región. Danza
de los Machos Esta
representa a un grupo de trabajadores campesinos, dedicados al cuidado y domasión
de las bestias mulares, propiedad de los ricos españoles; por esta actividad,
los trabajadores recibían el nombre de machos. La
característica principal por la que se identifica esta danza es por que
los danzantes llevan consigo una pequeña cabeza y pescuezo de madera, que
representa a la bestia mular. En
esta danza sólo una persona se viste de mujer, con ropa de acuerdo a la
época de principios de este siglo, tal como se vestía la mujer de
pueblo: enaguas largas, blusa de tela corriente y floreada, rebozo enrollado a
la cintura, las puntas echadas hacia atrás sobre los hombros terciado al
pecho; sombrero de palma común. La máscara da el aspecto alegre
y jovial de la mujer mestiza. Danza
de los moros Es
una remembranza de las sangrientas batallas entre moros y cristianos, cuando estos
fueron auxiliados por los cruzados llegados de todas partes de Europa
en el año 1212. Los
cristianos van guiados por un danzante con apariencia del señor Santiago,
montado en su caballo blanco. Moros
y cristianos llevan machete largo que hacen chocar entre unos y otros dando la
idea de una batalla. Su
vestuario consta de: chaqueta larga de gamuza sin mangas ni solapa, sombrero de
madera ligera, pintado de negro y con adornos de flores de papel de distintos
colores llevando en el filo abundante cabellera crespa, la máscara representa
el tipo de raza blanca simulando espesas patillas y piocha hacia delante. Danza
de los Maizos Los
dos personajes principales del grupo reciben el nombre de Maizo y Salvador, los
cuales, representan a los grandes señores de importantes ciudades, amantes
de la cacería. En
esta danza, además de las 2 personas mencionadas, participa un grupo de
huesquixtles, todos son varones; llevan en la espalda un petate viejo o cualquier
otra cosa, para no recibir en seco, los latigazos que constantemente les arrima
el Maizo y el Salvador durante el baile. Los
Huesquixtles, representan a los hombres modestos de la región donde se
hace la cacería del tigre. Danza
de los zopilotes Su
vestimenta es toda negra: levitas que simulan las alas, y máscaras con
las características de estas aves. El propósito de esta danza es
representar un festín de estas aves de rapiña en torno a un animal
muerto que uno de los huesquixtles lleva consigo. Danza
de los Tejoneros. Los
tejoneros tienen por finalidad danzar en las fiestas de carnaval y en las de Corpus,
y tienen un gran repertorio de juegos de danzas, entre las que se encuentran:
las del tigre, guajolote, el coyote, etc. La
finalidad de estas danzas es divertir con sus travesuras que son de acuerdo con
la categoría de los demonios o anticristos que ellos se atribuyen. Danza
del Palomo de Guerrero. Los
danzantes son 23: un monarca, 6 capitanes, 14 palomos y 2 malinches, cada uno
tiene sus sones y zapateados especiales. El
personaje principal es el monarca que danza acompañado de las
malinches o solo y ejecuta pasos vistosos. Esta
danza es originaría de San Miguel Totolapan, de esta región de Tierra
Caliente. En
la pintura, se creó el Instituto de Artes Plásticas de Taxco, uno
de cuyos trabajos, relacionado con el tránsito de la violencia a la paz
en el Estado, hecho ex profeso para este texto reconocimos más adelante.
MÚSICA
El estado de
Guerrero es pródigo en música folclórica y en los últimos
años también ha destacado con temas románticos y modernos,
que se refieren al amor, al terruño, a la naturaleza, a personas y hechos
propios de la idiosincrasia guerrerense. Dentro
de los compositores guerrerenses más conocidos, tenemos a Margarito Damián
Vargas (ondas de pacífico); Antonio I. Delgado (vals Río Azul);
José A. Ocampo (Teopacalaquis); Aurelio F. Galindo; Vidal Ramírez
(No vuelvo amar); José Agustín Ramírez (Acapulqueña);
Jesús Bañuelos (Marcha felicidades); José Castañón
(Tierra colorada); Juan Bartolo Tavira (Son la Tortolita); Manuel Terán
(Pedazo de mi vida ); Francisco Padilla (Viva Guerrero); Isaías Salmerón
(Son el Huisache); Ezequiel Cisneros (Cerca del Mar); Bolívar Gaona (Zirándaro);
Manuel Villela (Michoacán y Guerrero); Héctor Cárdenas (Chilapa)
y Tadeo Arredondo (Atolito con el Dedo), entre otros. Como
canta autores, han sobresalido recientemente Krystal, Joan Sebastián y
Oscar Athié, y como cantantes, figuró en sitio distinguido Fernando
Rosas; en la actualidad tiene un papel relevante en corridos y música calentana.
Arturo Villela; y Gererardo Reyes, con proyección nacional e internacional.
En cuanto a conjuntos
musicales, Guerrero también se ha significado notablemente. Así
por ejemplo, tenemos el trío más antiguo de México, Los
Cancioneros del Sur, de Mingo Sánchez; el trío Los Santos,
de Lalo Ayala; el dueto Alma Guerrerense, de Pedro Monterrubio; el
conjunto de música calentana del fallecimiento Alfonso Salgado; el violín
de Juan Reynoso, también de música calentana, y Beto Bermúdez,
con su guitarra eléctrica. Por lo que se refiere a música tropical
y moderna, tenemos a los chinos de Espinalillo; Acapulco Tropical,
al Grupo Caribe, y más recientemente, a los Yonic´s.
Respecto a bandas
de música folclórica, hay que mencionar la orquesta-banda de Dámaso
González, que siendo originario de Placeres del Oro, se ha desenvuelto
musicalmente en Acapulco; la tradicional banda del Estado, en Chilpancingo; la
sorprendente y numerosa banda de Atlamajalcingo del Monte, integrada por grandes
y menores de edad, todos ellos nativos de la región. No podemos dejar de
mencionar también a las bandas de chile frito, que aunque non
menor número de miembros, se encuentra repartidas en todo el territorio
del Estado, interpretando el folclor nacional y guerrerense. Con
respecto a la música, hay ediciones recientes de discos patrocinados por
el Instituto Guerrerense de la Cultura, con las obras del clásico Agustín
Ramírez y otros. ARTESANÍAS
Las artesanías
a parte de ser una actividad productiva y sustento de muchas familias guerrerenses
es también una evidente manifestación artística. Consecuente
con esta última concepción cultural de las artesanías, el
gobierno del Estado decretó la Ley de Fomento a la Cultura, publicada en
el periódico oficial del 10 de Mayo de 1988, en donde, además de
contemplar el fomento de varias expresiones culturales, en su artículo
27, establece el compromiso de las dependencias y organismos oficiales para conocer
sobre la situación actual por la que atraviesa esta importante actividad,
con miras a promover su desenvolvimiento y mejoría en todos los órdenes.
Orfebrería
y otros productos de metal Dentro
de la orfebrería más conocida y difundida mundialmente está
la Plata, con su Centro Productor por excelencia que es la ciudad de Taxco, tan
es así que el Gobierno del Estado instituyó por Decreto la Feria
Nacional de la Plata, que se lleva a cabo una vez al año en dicho
lugar. En cuanto
a los productos de Oro se elaboran principalmente en Iguala, Ciudad Altamirano,
Coyuca de Catalán, Arcelia y Ometepec. De
Hierro y Acero son famosos los machetes de Ayutla, Tixtla, Chilapa, Tecpan de
Galeana y Ometepec. Los productos de Hojalata se hacen en Tlacotepec, Tlalchipa
y Cuetzala del Progreso, entre otros lugares. Lacas
El trabajo artesanal
basándose en laca se localiza en forma destacada en Olinalá, en
Temalcalcingo, Ocotepec y Acapetlahuaya. En el primero de esos lugares todavía
se utiliza la madera de Linaloe, que tiene un aroma original, pero al escasear
dicha madera, también se está haciendo estos productos laqueados
con madera de pino, a la que se le agrega una esencia especial que le parece al
olor de linaloe. Los
objetos laqueados de mayor tradición y popularidad son las cajitas, los
baúles, los arcones, las charolas, las máscaras, las jícaras,
los bules, los marcos, los joyeros, los biombos, etc. Para
el trabajo del laqueado se utiliza como base o fijador el aceite de linaza, y
sobre esta base se aplican los ocres y polvos de talco. Las
técnicas de laqueo que más se usan son las conocidas como la de
rayos y de dorado. Alfarería
Es una de las
artesanías más tradicionales y extendidas en muchas poblaciones
del Estado, aunque todavía elaborada en forma rudimentaria, basándose
en barro moldeado, pintado a mano y orneado. Los
objetos de cerámica más comunes son ollas, cántaros, tinajas,
cajetes, jarros, candeleros y esculturas humanas y de animales, personajes fantásticos
y nacimientos de Navidad. La
técnica en este tipo de trabajo de alfarería es de origen indígena
y consiste en mezclar en barro con algodón desmenuzado , sobre el cual
se pintan con pinceles dibujos de diferentes colores. En
donde se producen esos objetos con barro de mejor calidad es en la región
de los valles centrales, tales como, Zacoalpan, Nuitzalapa, Atzacualoya, Tixtla,
Zumpango del Río y Huitzuco. Del
Barrio de San Juan en Chilapa se logran objetos con figuras geográficas
a base de cerámica vidriana. Así mismo, en Acatlán cerca
de Chilapa, se hacen pequeños juguetes policromados y barnizados, que llevan
un silbato adjunto. Cerca
de Ometepec se elaboran cántaros y losa sencilla con engretado en blanco
y motivos florales o animales en color rojo. En
la región de Tierra Caliente, es en Ajuchitlán donde se hacen bonitos
cántaros y tinajas decorados con figuras de flores y animales. Textiles
Una de las principales
prendas de materia textil es el conocido huipil de Xochistlahuaca
y otras poblaciones amusgas. Consiste en un rectángulo compuesto por uno
a más lienzos unidos longitudinalmente con listones, cintas o randas que
se doblan para tomar la forma de túnica, en cuyos lados se cosen y se dejan
aberturas a manera de mangas, que por lo regular llegan hasta abajo del codo.
Pero en algunos casos el huipil es de gasa blanca transparente, brocado o tela
de algodón color café con diseños geométricos o con
bordados de flores y animales. Son
ampliamente conocidos los rebozos, colchas y manteles que se hacen en Chilapa.
Respecto a los rebozos, se producen dos clases, la corriente y la fina, esto se
califica según la cantidad de hilo que se emplea. Dentro de la clase corriente
de rebozo, se fabrica uno de tamaño más chico conocido con el nombre
de ratoncito, el rebozo corriente es el que usan normalmente las campesinas
de la región. Por su parte, el rebozo fino, llamado de bolita,
auque en los mismos colores lo usan las mujeres de ciudades con mayores recursos
económicos. También
en Chilapa se teje el famoso mantel estilo Oaxaca, con los mismos
diseños, colores y técnicas que los hechos en aquél estado
de la República. En
telares rudimentarios de la población Mixteca y Tlapaneca se tejen sarapes
y gabanes un tanto toscos, pintados con anilinas o hierbas y con vistosos y contrastados
dibujos. Los mejores sarapes artísticamente adornados, son los que se manufacturan
en Amoltepec, así como los mejores gabanes de color gris con rayas rojas
son los que se hacen en Malinaltepec. Una
prenda de gran popularidad es el llamado enredo náhuatl de
Acatlán confeccionado con algodón teñido de azul, con tres
bandas anchas horizontales de color blanco sobre los que se bordan con hilos de
artisela de vivos colores, motivos florales, religiosos, patrióticos, o
de animales. Otros
productos de textiles que se elaboran en la región de la Montaña
o en las poblaciones del municipio de Chilapa, como es el caso de Acatlán,
son los mandiles, las blusas, las camisas, las pijamas, las batas y las servilletas.
Tejidos de palma
De las artesanías
más desarrolladas y que ocupan más mano de obra en muchas partes
del Estado, es la que se refiere al tejido de la palma. Con
ese material silvestre se confeccionan toda una amplia variedad de objetos para
el uso principalmente de la clase campesina, tales como sombreros, bolsas, morrales,
abanicos, tenates, petates y muchas figuritas de animales, entre otros. Los
municipios comprendidos en los distritos de Chilapa, Morelos, Álvarez y
Zaragoza es donde se trabajan estos productos. Los pueblos proveedores de palma
y de cinta de palma son los que se localizan en la región de la montaña,
de los cuales destacan Atlixtac, Zapotitlán Tablas, Ahuacoutzingo y Copanatoyac.
Pero los centros productores por excelencia de artesanías hechas de palma
son Chilapa y Zitlala. La cinta de palma se produce en Zitlala para elaborar los
sombreros en Chilapa, está tejido por los indígenas pero el control
comercial lo tienen los mestizos de la región. El
sombrero que se produce en Chilapa, Zitlala, Zapotitlán Tablas, Tlapa y
Copanatoyac es del tipo corriente, de los llamados Tlapehuala, recargado
y costeño. En la región de Tierra Caliente es Tlapehuala
donde se produce desde hace muchos años el sombrero llamado de astilla
de calidad regular y el fino, tejido a mano, que es más
caro. Muebles
y objetos de madera Muebles
común y corrientes se hacen en todas partes, pero típicos y de estilo
colonial, su matriz se encuentra en Taxco e Ixcateopan porque es esa zona en donde
se dispone la madera olorosa de cedro, ya conocida. Con
esa misma madera o de pino, se fabrican ese mismo tipo de muebles en Chilpancingo,
Iguala, Teloloapan y Ciudad Altamirano. En
Teloloapan, Chilapa y Ayahualulco se hace toda clase de máscaras y de figuras
de madera en acazacatla y amate amarillo, en el Paraíso y Tetipac se elaboran
laúdes y otro tipo de instrumentos musicales de juguete. En
el paraje de Venta Vieja, sobre la carretera de Iguala a Chilpancingo se tallan
y se hacen muebles para sala y comedores, así como diferentes figuras de
animales. Talabartería
Productos de
Cuero se elaboran principalmente en San jerónimo en la Costa Grande; en
Chilpancingo, Tixtla y Quechultenango, en la región de los valles centrales;
en ciudad Altamirano, Arcelia y Coyuca de Catalán, en Tierra Caliente.
Las principales
artesanías con esta materia prima consisten en sombreros, cinturones, bolsas
de mano, huaraches y partes de las sillas de montar. Pinturas
en papel ámate Esta
es una de las artesanías de mayor aceptación entre los turistas
nacionales y extranjeros. Una
gran variedad de temas son pintados con una técnica original de origen
prehispánico, sobre papel hecho de corteza de árbol de amate. Actualmente
ya se pintan en un mayor número de poblaciones pero las más conocidas
se hacen en Xalitla, Huapan, Maxela, Ameyaltepec y Tolimán. Tallado
de piedras Es
difícil, pero artística la actividad del tallado detallado de piedras
preciosas y semipreciosas, la mayoría con temas prehispánicos, se
realiza en Taxco, Chilpancingo, Ixcateopan y Buena Vista de Cuellar, entre otros
lugares. Bisutería
En Acatlán,
y el municipio de Chilapa, se produce esta artesanía en talleres familiares
con materiales de latón niquelado, chaquira, botones de diferentes colores,
cuentas de vidrio y alambres dorados. Con todo ello elaboran collares, aretes,
pulseras, etc. GASTRONOMÍA
Las comidas de
Guerrero son de gran variedad. Confluyen tres grandes corrientes culinarias: la
indígena, la española y la francesa. Predomina la primera, pues
los ingredientes dominantes son: el maíz, el chile, el fríjol y
la carne. De
ascendencia indígena son los moles: rojo, verde, clemole, ayomole, huaxmole
y todos los chilmoles o salsas de chile; las tortillas memelas, picadas, chalupas,
tostadas, totopos; los atoles blancos y dulces combinados con diversas frutas;
los pozoles; blanco, verde y de elote o elepozole; los frijoles se preparan de
muchas maneras y son de alimento cotidiano. Además, el chocolate y los
platillos basándose en jitomate y tomate de cáscara. De
origen español es nuestro pan de trigo, blanco o biscocho incluyendo las
chilpancingueñas, las semitas tixtlecas, marquesote chilapeño,
etc. En Chilapa
se preparan deliciosos platillos, franceses que llevaron las monjas del Verbo
Encarnado en el siglo XIX y enseñaron a las alumnas de su Colegio.
Todas las regiones
tienen platillos especiales que preparan las familias y ofrecen a sus invitados:
salsa y mole de jumil, en Taxco; tamales de frijol, calabaza o ciruela, en Tepecuacuilco;
pichones y codornices en Iguala; adobo de cochinita, en Huitzuco; panques de arroz
y mantequilla, en Teloloapan; chalupas fritas, cubiertas de carne deshebrada,
cebolla y salsa de chipotle, así como gallina rellena, en Chilapa; fiambre,
especia y barbacoa, en Tixtla; pulpo enamorado y camarones a ajillo, en Acapulco;
caldo de langostinos, de iguana cuatete en Costa Chica; pescado a la talla y relleno
de puerco en Costa Grande; mole de iguana o de armadillo en Tierra Caliente; totopos
y barbacoa de chivo, en la montaña. En todo el Estado se preparan barbacoas
de res, chivo, carnero y pollo; arroz y verduras en variadas combinaciones. Entre
las bebidas calientes, a parte de los variados atoles, el chocolate y el café,
hay que considerar las variadas infusiones con tes el toronjil, hojas
de toronjo, asares de naranja y limón, hierbabuena, manzanilla; y entre
las bebidas frescas, además de las aguas de limón, naranja, piña,
guayaba, guanábana, jamaica y tamarindo, el chilate de Costa Chica y las
aguas frescas de mango, papaya, mamey, marañona, zapote prieto, coco, tuba
de palma, jugo de caña y aguamiel de mamey. De las debidas alcohólicas,
el mezcal de Guerrero es superior, según los conocedores, a cualquier otro
mezcal, su producción es muy limitada y su consumo únicamente de
carácter local. También es famoso el vino de Huitzuco. CENTROS
TURÍSTICOS Los
guerrerenses tienen el privilegio de contar con grandes centros de recreación
como son: playas, balnearios de aguas termales, centros de baile, ríos,
entre otros. Destacan principalmente, polos de atracción turística
como son Acapulco, Zihuatanejo, Taxco y Chilpancingo capital del estado.
Guerrero es una de las
entidades más ricas de la República Mexicana en cuanto a dotación
y diversidad de atractivos turísticos, siendo la bahía de Acapulco
una de las más atractivas y de las que todavía tiene capacidad de
explotación. Es importante que la infraestructura para el sector turismo
se intensifique a fin de aprovechar al máximo los recursos que la naturaleza
le prodiga al estado. Se
ha implementado y se impulsa con energía el circuito turístico Chilpancingo-Azul,
triángulo del sol y el de Ixtapa Zihuatanejo. El fortalecimiento de estos
puntos turísticos, así como la construcción de modernas autopistas
que comunican a las zonas turísticas con el centro del país (autopista
Acapulco-Cuernavaca), permiten brindar a los turistas los mejores servicios, atención
y buen trato. Los
centros turísticos guerrerenses están respaldados por la existencia
de un gran número de establecimientos comerciales y de servicios como son:
Hoteles, restaurantes, loncherías, bares, alquileres de vehículos,
alquileres de equipo para la práctica de deportes, agencias de viajes,
talleres mecánicos, bancos, hospitales, gasolineras, estéticas,
entre otros. |